Antes de nada: esto es un borrador
Este documento lo ha redactado el equipo técnico de LLAVIA leyendo su propio código, para que describa lo que el sistema hace DE VERDAD y no lo que una plantilla de internet suponga que hace. No lo ha redactado ni revisado un abogado.
Sirve para que las dos partes sepan exactamente de qué están hablando y para que la revisión profesional empiece con el trabajo hecho. NO sirve, todavía, para firmarse tal cual: antes tiene que pasar por un asesor jurídico, y hay decisiones (identidad fiscal del encargado, base de las transferencias internacionales, régimen de responsabilidad) que no son técnicas y no le corresponde tomarlas a quien ha escrito esto.
Al final del documento hay dos listas que no suelen aparecer en un contrato y que aquí sí aparecen: los compromisos que hoy NO se cumplen todavía y las decisiones que están pendientes. Están ahí porque un contrato que promete lo que el sistema no hace es peor que no tener contrato.
QUÉ SIGNIFICA ACEPTARLO HOY. Este texto puede aceptarse en RÉGIMEN PROVISIONAL, y solo para una prueba gratuita: es la única forma de que durante el piloto podamos tratar datos con un encargo escrito por delante, en vez de sin ninguno. Una aceptación provisional obliga a las dos partes desde el minuto uno y se registra marcada como tal.
Y trae una obligación nuestra: cuando el asesor jurídico revise el texto, le presentaremos la versión definitiva para que la acepte de nuevo. Si en esa revisión cambiara algo que a usted no le encaje, puede no aceptarla y terminar la prueba, y sus datos se tratan entonces según la cláusula de fin de contrato. Lo que no vamos a hacer es dar por firmada la versión revisada apoyándonos en que aceptó esta.